Soluciones tecnológicas para la gente mayor y dependientes

Soluciones tecnológicas para la gente mayor y dependientes

Las personas mayores y dependientes constituyen un colectivo muy especial, que aglutina experiencia y sabiduría y un gran coraje para superar las dificultades inherentes a su condición; en plena era digital, el cuidado de personas mayores y dependientes se adapta a los nuevos tiempos integrando soluciones tecnológicas adaptadas, y constituyendo una gran ayuda para brindar a todas estas personas una vida más sencilla.

Las “cuentas pendientes” de las personas mayores y dependientes con la tecnología

Cuando las personas pierden su autonomía, la cotidianeidad se convierte en una cuesta arriba: tareas que normalmente nadie se detiene a analizar comienzan a tornarse en escollos diarios que entorpecen el día a día. Los profesionales que atienden a estas personas trabajan intentando hacer más accesibles sus rutinas, casi siempre con métodos manuales.

Además, la brecha digital que separa a las personas mayores de los nativos digitales puede ocasionar que este colectivo se sienta desfasado con respecto a las personas más jóvenes: es difícil imaginar un día a día sin Internet, redes sociales o streaming, y gran parte de las personas mayores son muy reacias a adoptar las nuevas tecnologías en su vida.

En cambio, resulta paradójico ver que la misma tecnología a la que no se adaptan unos y a la que renuncian voluntariamente otros, es precisamente una vía de apoyo tanto para las propias personas mayores o dependientes, como para quienes dispensan atención sociosanitaria sobre ellas.

Algunas soluciones tecnológicas pensadas para el cuidado de personas mayores y dependientes

Los avances de la tecnología permiten alcanzar cotas que para muchas personas mayores parecen “de ciencia ficción”: que las luces se enciendan solas, que las puertas se abran y se cierren sin tocarlas, que con un botón puedan entablar una videollamada con sus hijos y nietos, o que sus constantes vitales y físicas sean recogidas por un reloj y estén monitorizadas remotamente por alguien que vela por ellos.

Domótica

La domótica es el conjunto de técnicas que automatizan ciertas rutinas de las viviendas, como el control de la iluminación, las cerraduras, la climatización o la gestión de la energía: sustituyen al control humano y admiten una programación por horas o eventos.

Mediante el empleo de la domótica, las personas mayores y dependientes pueden delegar ciertas tareas y comprobaciones en unos sistemas inteligentes que, por suerte, suelen funcionar con bastante regularidad.

Cuando la ayuda familiar no es posible, y una persona mayor tiene que vivir sola, contar con dispositivos de domotización puede hacerle realmente más sencilla la vida, tanto a ella como a sus familiares: desde establecer rutinas de encendido y apagado de calderas o puntos de luz, hasta comprobaciones visuales mediante videocámaras.

Las personas que se dedican a cuidar de personas mayores y dependientes tienen, especialmente, en las videocámaras, un gran aliado: con una tasa de retardo relativamente baja se puede mantener vigilada a la persona y acudir en su ayuda con relativa celeridad.

Cerraduras inteligentes

Uno de los escollos que suelen tener que salvar estas personas es algo tan simple como abrir la puerta de casa: se olvida dónde está la llave, se pierde mucho tiempo en encontrarla, o directamente se extravía.

La solución, de nuevo, está en la domótica; y pasa por instalar una cerradura inteligente o dispositivo de apertura automática, al menos, en el portal exterior: se puede establecer una franja horaria en la que la persona siempre pueda cruzar la puerta cuando llame al timbre.

Si además pensamos en residencias o centros de día, el personal puede realizar las aperturas de puertas a través de un sistema central de control por web o por una aplicación en su smartphone: es la mejor opción para personas con accesos recurrentes.

También se puede implementar una mayor seguridad validando previamente la identidad de quienes vayan a cruzar la puerta: se trata de configurar el sistema de acceso para generar un número de teléfono, de tal modo que la persona que vaya a entrar realice una llamada perdida con su número de móvil (previamente autenticado en la aplicación de control), y que esta llamada perdida funcione como una llamada al timbre para que se le conceda el acceso.

Pulseras inteligentes

Las pulseras inteligentes son un tipo de wearable cuyas funcionalidades principales incluyen monitorizar algunas constantes vitales, como el ritmo cardíaco y respiratorio, así como servir de aviso a servicios sanitarios de emergencia (o a las personas designadas como contacto de emergencia) si detectan que la persona se ha caído o se ha golpeado.

Otra de sus grandes ayudas es dar una ubicación precisa por GPS de la localización de la persona: muchas personas mayores que sufren deterioro cognitivo severo pueden sufrir crisis de ausencia y desorientación, con el consiguiente riesgo de extravío.

Teleasistencia

Las personas mayores y dependientes están especialmente expuestas a pasar muchas horas de soledad. El aislamiento es uno de sus grandes enemigos, como pudimos comprobar tristemente al inicio del confinamiento en España, cuando tantas personas mayores fallecieron en sus domicilios sin que ninguno de sus familiares les echase en falta hasta varios días después de su muerte.

Contar con una Tablet o un smartphone conectado a Internet podría ser un auténtico salvavidas para estas personas: las aplicaciones de mensajería instantánea y videoconferencia han ganado más auge que nunca, y se han postulado como las grandes aliadas para paliar la soledad de los más mayores, acercándoles a sus familiares y seres queridos a sus pantallas con una facilidad pasmosa.

Y al otro lado de la pantalla no solo están los familiares o los amigos: también profesionales de atención geriátrica, accesibles mediante sencillas aplicaciones en sus teléfonos, que pueden charlar con la persona mayor o dependiente, realizar un seguimiento de su estado de salud y derivar a atención especializada o urgente ante la sospecha de complicaciones.

El cuidado de personas mayores y dependientes va camino de convertirse en un reto más abordado por los avances tecnológicos, y la accesibilidad de las cerraduras es uno de los puntos más cotidianos e importantes que creemos que necesitan tener resuelto estas personas. Desde Raixer apostamos por un sistema de cerraduras inteligentes seguro y sencillísimo de instalar y utilizar.

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1 comentario en “Soluciones tecnológicas para la gente mayor y dependientes”

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La cerradura inteligente Raixer permite abrir y cerrar las puertas de tu portal o vivienda a distancia y gestionar los accesos a través de su aplicación. El dispositivo es compatible con cualquier tipo de portero automático. La ventaja de utilizar Raixer como control de accesos temporales a empleados, clientes o huéspedes, es que estas personas que no necesitan descargarse la app para abrir las puertas. De hecho, para abrir el portero automático, ni siquiera necesitarán su móvil.

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